miércoles, 16 de abril de 2014
Buena nieve primavera, en el diente noroccidental de Batanes
Este domingo pasado madrugamos bien y nos fuimos a aprovechar el paquetón de nieve que hay en la alta montaña. Elegimos una ruta a la que teníamos echado el ojo en verano, con un itinerario bastante directo y buena altitud: el diente noroccidental de Batanes (en la foto, el de la izquierda). Se puede subir hasta la cima con tablas, y te plantas a más de 2.800 metros. A priori teníamos duidas sobre la nieve (estuvo haciendo calor toda la semana). Pero cogimos casi toda la subida en sombra, sobre todo abajo, y la verdad es que estaba muy bien. Nieve dura, para foquear con cuchillas en todo momento.
Tras pasar el bosque de abajo, como suel ser habitual, con los esquís en la chepa, ya con una sudada encima nos calzamos las tablas encuchilladas en la majada del Serrato. Subimos la primera rampa fuerte (la más fuerte y mantenida de la excursión), entre pinitos y a la sombra, mientras enfrente ya da el sol en las mallatas de las Argualas.
Encadenando pequeñas palitas con tramos más suaves, llegamos en dos horas a los ibones de Serrato, donde nos da el sol, y tomamos algo de agua, un poco de resuello, y nos ponemos a recorrer las palas y rellanos, como los tobganes de un aquapark, por los que recorremos la cuenca de los ibones de Labaza. El sol ya brilla, aunque muy de refilón, en algunas palas; la mayoría siguen en sombra. Luego, las encontraríamos perfectas a la bajada, todas al sol pero con poco tiempo de luz, todavía con la nieve casi dura.
A las 11 de la mañaa, ya estábamos en la cima, sin viento, al sol. Un día muy bueno que aprovecharon también otros montañeros esquiadores con los que copincidimos en la cima (no muchos). Solo quedaba disfrutar de la bajada.
Esquiamos muy a gusto. Con esta nieve, hasta parece que sabemos esquiar! Apuramos los metros finales entre zaborros de nieve y pinos del barranco que hay al norte del zig-zag de la subida. En este tramo ya voy al límite, por mi falta de forma física en las piernas y por el miedo a dar un mal giro y tronchar la rodilla...pero ha sido una bonita excursión, con una muy buena esquiada, y aprovechando a fondo toda la mañana. ¡Ahora a por la siguiente!
lunes, 17 de marzo de 2014
Sesión doble
Domingo 16 de marzo, 5:30 A.M. pipipipi....pipipipi....¿Ya son las 6? ...pipipipi..¡A no!, que ayer adelanté media hora el reloj para salir al monte. Paro el despertador. Me levanto sin pereza. Preparo un café. Me visto en el salón, desayuno, preparo la mochila y salgo de casa. 6:30 de la mañana y ya estoy conduciendo hacia Canfranc. Aparco en el parking que hay a la izquierda de la entrada a Canfranc pueblo. Me pongo las botas que ya llevan 18 años conmigo, cargo la mochila con los esquís y me pongo a subir por la GR hacia Gabardito. Son las 7:00. Ya es de día. Recorro la parte baja del Barranco de los Meses, zetas y más zetas. Fuente de la pajeta, altitud: 1230 m. ¿Sólo? LLego a la pista de Gabardito, mientras el viento sopla fuerte en las copas de los pinos y se lleva las nubes altas del cielo aún sin sol. Bebo un buche de pureza en la fuente de los Abetazos. Empieza a aparecer nieve en la pista, al principio en parches dispersos. Ya hay más nieve que tierra en la pista cuando llego a Gabardito. Altitud: 1590 m (marca el cartel, que está mal; son 1470 en este punto, donde acaba el bosque y se abren los pastos repletos de gabarderas). 8:04 A.M. Me calzo los esquís. La nieve está blanda, porque ha hecho calor por la noche. Foqueo esquivando rosales. A partir de aquí entro en terreno desconocido. LLaneo bastante y con alguna suave subidita me voy directo al oeste, siguiendo el barranco de la Añaza. Paso entre pinos jóvenes, haciendo un poco el jabalí y llego a la parte más empinada. La supero dando algunas zetas en la ladera de nieve sopaza, ¡a estas horas!. Enfilo el centro del barranquito, y en pocas zetas cortas más estoy en la majada de la Añaza. No puede haber más nieve! Foqueo dando amplias zetas, sobre una ladera que cualquier esquiador encargaría, hacia la cima de Las Blancas. La nieve esta muy buena. Aquí hace más frío y los esquís solo se hunden 3 dedos. LLego al collado que hay debajo de la cima (altitud: 2050) y me tengo que resguardar del viento que me tira. Como un plátano y una barrita de cereales, bebo un poco de agua y quito las focas al resguardo de una caseta (por allí pasa la pista de Las Blancas). Son las 10:00. Paso de subir hasta la cima por el lomo, el viento no deja mover ni los bastones (cuando levantas uno ya se ha puesto horizontal). Así que me calzo los esquís y me tiro por la ladera. A pedir de boca. ¡qué grande al subir, y qué corta al bajar! Luego por la parte baja entre árboles y gabarderas, un poco de giros y un mucho de remar. Tengo que soltar la talonera. Se acaba la nieve y hay que volver a cargar el burro. En una piedra al sol, como y bebo al calorcito de las 11 de la mañana. La bajada hasta Canfranc me cuesta lo mismo que la subida (hay que cuidar las rodillas, que tienen que durar). 12:30 A.M., de nuevo en casa, se acabó la sesión de la mañana. Ducha, cerveza y a preparar la fondue.
Primer rayo de sol en el refugio López Huici
Pico de Tortiellas desde Gabardito
Barranco de La Añaza
Ladera entre la majada de Añaza y Las Blancas
Parte nevada de la excursión
Primeras hepáticas que veo esta temporada
21:00 del mismo día. Hago una perdida a Maite. Para entonces, había secado botas y focas, me había vestido otra vez de montañero y había vuelto a hacer la mochila. Antes aún, había mandado 8 mensajes a amigos que hacen travesía por si se apuntaban a la sesión de noche, pero casi todos no podían. Es de noche, noche de luna llena. Recojo a Maite y tomamos carretera al valle de Tena. Paramos junto al cementerio de Sallent y nos preparamos para subir al monte Pacino. Después de cruzar la carretera vemos que hay poca nieve, muchas calvas. Es de noche y ninguno hemos subido nunca aquí. Deidimos no tentar a la mala suerte y nos vamos a Formigal. 22:30, parking de Sextas en Formigal, 1500 m de altitud. Un maquinista de la estación nos advierte del peligro: van a trabajar con cables en la zona de Tres Hombres, hacia donde queremos ir. Pero no empezarán hasta la una, así que nos ordena: "a la una tenéis que estar aquí de vuelta". Foqueamos bajo la luna por la pista del río. La pendiente es suave. La nieve está muy dura donde no han pisado, y la luna brilla en las huellas de esquís que han hecho hace pocas horas sobre nieve sopa. Vamos a buen ritmo. En la hoya de Furco pongo cuchillas. Las palas de la parte de arriba son más empinadas, sobre todo una cerca ya de la llegada del telesilla de Tres Hombres. Hago zetas con poca inclinación, canteando con mucho cuidado en la pala llena de bañeras. Justo a medianoche llegamos a la salida de la silla (2200 m). Saco unas cuántas fotos del paisaje espectacular, nevado y plateado del Valle de Tena bajo la luna llena. Rápidamente nos quitamos pieles y a esquiar. La nieve dura y bacheada nos obliga a cantear fuerte y a regular mucho la velocidad. Las piernas ya queman. De la mitad para abajo han pisado ya y me dejo llevar por la pista ancha y plana. La luna ilumina los 60 m de anchura de la pista, toda para mí. Disfruto de los giros. En esos momentos no siento el cansancio. LLegamos por fin al aparcamiento. Es la 1:04 del 17 de marzo.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Joder, qué sueño tengo.
lunes, 10 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
domingo, 2 de marzo de 2014
Entre borrascas...güen diya
Dejarse caer. Sentir la aceleración que te hace deslizar cada vez más rápido. Doblar rodillas, bajar el tronco, separar los pies y balancear tu cuerpo. Regular, con el giro que te retiene, la velocidad hasta igualar frenada y aceleración. Descender entonces a velocidad constante, sinuosamente, bailando en ondas sobre la nieve polvo virgen caida el día anterior, bajo el primer sol de la mañana. Gozar.
Os dejo algunas fotos:
Y un vídeo, con música de Norah Jones (canción "Good Morning", del album "Little Broken Hearts")
domingo, 23 de febrero de 2014
Corredor NO al Pico del Águila
El día era perfecto para cualquier actividad invernal en la montaña. Mucha nieve, bien asentada , bajo riesgo de aludes. Cielo despejado, noche fría y nieve helada. A propuesta de David, decidimos aprovechar esta oportunidad para escalar un corredor que tenemos cerca de Jaca, con una aproximación corta y gran ambiente, pero que casi todos los años, cando podemos, no está en condiciones. Es el corredor noroccidetal al pico del Águila. La pega que tiene este corredor es que se situa entre 1600 y 1800 m de altitud aproximadamente, y en cuanto llueve, no hace fío o toca una temporada seca se queda con muy poca nieve y en malas condiciones. Pero hoy no.
Hoy ha estado en perfectas condiciones. Claro que nosotros no eramos los únicos que lo sabíamos. A pesar de madrugar bien (salimos a las 6:30 de Jaca), tenemos tres cordadas por delante cuando llegamos a la base del corredor, a unos 45-50 minutos del aparcamiento de inicio a la pista de Canal Roya (en Rioseta no se puede dejar el coche cuando hay nieve). Comenzamos a subir encoirdados en corto, y vamos así hasta un hueco junto a la roca en el que se está cómodo, me aseguro a un friend y le aseguro a David un largo de cuerda para escalar el resalte intermedio que tiene un bloque empotrado. Nosotros no lo vemos, porque está totalmente tapado por la nieve; nieve que está bastante bien: algo helada, y no del todo transformada. David monta reunión en dos spits tras el resalte. Aquí les hacemos esperar a una cordada a la que habíamos pasado en el inicio del corredor. Para no molestar a los que vienen por abajo, vamos primando rapidez, todo seguido y sin paradas a hacer fotos ni nada. HAcemos otro largo hasta una reunión improvisada. Vamos bien, alternando trozos con la nieve dura donde los piolets pinchan firme con tramos de nieve poco transformada, donde hay que enterrar el puño pero los pies van por auténticos escalones. Después de la reunión improvisada, al acabarse la cuerda salgo y subimos hasta la salida en ensamble.
Llegamos arriba y como hemos visto que las reuniones rapelables que hay en este corredor están casi todas tapadas, decidimos bajar andando por detrás del pico del Águila. Seguimos unas huellas de los que iban por delante que nos llevan muy bien. Es una bajada en la que no hay que relajarse. Tiene pendientes muy empinadas entre pinos que hay que destrepar, y también hay que sabérsela para acertar con el itinerario. En lo más pendiente hacemos un rápel de unos cordinos desde un pino. Después de pasar un collado y empezar a bajar por vertiente norte, también entre pinos, volvemos a tener que ponernos de espaldas para destrepar algunas pendientes fuertes. En este bosque hay que saber bien a dónde ir, porque es fácil enmarronarse. En todo momento se trata de buscar una canal, en tendencia hacia el este. Una vez en esta canal ya se ve clara la bajada. Cuando llegamos debajo de la canal, David se juega una "bola extra", porqe hay que recuperar la mochila y los bastones que habíamos dejado en la base del corredor, pensando que lo íbamos a rapelar. Cuando ya baja con todo, comemos un poco y en 20-10 minutos estamos otra vez en el coche. Cervecita en Villanúa y a comer a casa. Bonito día de alpinismo dominguero...y nuevo test superado de mi rodilla. Acaba un poco cargada, pero sin dolores ni quebrantos. Aunque un poco en el límite...¡el alpinismo es para los duros!
Aproximación
Hoy ha estado en perfectas condiciones. Claro que nosotros no eramos los únicos que lo sabíamos. A pesar de madrugar bien (salimos a las 6:30 de Jaca), tenemos tres cordadas por delante cuando llegamos a la base del corredor, a unos 45-50 minutos del aparcamiento de inicio a la pista de Canal Roya (en Rioseta no se puede dejar el coche cuando hay nieve). Comenzamos a subir encoirdados en corto, y vamos así hasta un hueco junto a la roca en el que se está cómodo, me aseguro a un friend y le aseguro a David un largo de cuerda para escalar el resalte intermedio que tiene un bloque empotrado. Nosotros no lo vemos, porque está totalmente tapado por la nieve; nieve que está bastante bien: algo helada, y no del todo transformada. David monta reunión en dos spits tras el resalte. Aquí les hacemos esperar a una cordada a la que habíamos pasado en el inicio del corredor. Para no molestar a los que vienen por abajo, vamos primando rapidez, todo seguido y sin paradas a hacer fotos ni nada. HAcemos otro largo hasta una reunión improvisada. Vamos bien, alternando trozos con la nieve dura donde los piolets pinchan firme con tramos de nieve poco transformada, donde hay que enterrar el puño pero los pies van por auténticos escalones. Después de la reunión improvisada, al acabarse la cuerda salgo y subimos hasta la salida en ensamble.
Llegamos arriba y como hemos visto que las reuniones rapelables que hay en este corredor están casi todas tapadas, decidimos bajar andando por detrás del pico del Águila. Seguimos unas huellas de los que iban por delante que nos llevan muy bien. Es una bajada en la que no hay que relajarse. Tiene pendientes muy empinadas entre pinos que hay que destrepar, y también hay que sabérsela para acertar con el itinerario. En lo más pendiente hacemos un rápel de unos cordinos desde un pino. Después de pasar un collado y empezar a bajar por vertiente norte, también entre pinos, volvemos a tener que ponernos de espaldas para destrepar algunas pendientes fuertes. En este bosque hay que saber bien a dónde ir, porque es fácil enmarronarse. En todo momento se trata de buscar una canal, en tendencia hacia el este. Una vez en esta canal ya se ve clara la bajada. Cuando llegamos debajo de la canal, David se juega una "bola extra", porqe hay que recuperar la mochila y los bastones que habíamos dejado en la base del corredor, pensando que lo íbamos a rapelar. Cuando ya baja con todo, comemos un poco y en 20-10 minutos estamos otra vez en el coche. Cervecita en Villanúa y a comer a casa. Bonito día de alpinismo dominguero...y nuevo test superado de mi rodilla. Acaba un poco cargada, pero sin dolores ni quebrantos. Aunque un poco en el límite...¡el alpinismo es para los duros!
Visto desde arriba. Parece que los que nos seguían rapelaron desde mitad de corredor
El corredor y el pico del Águila
Rápel en el descenso
domingo, 12 de enero de 2014
Amanecer en Malacara
Sigo probando la rodilla y comprobando que funciona. Hoy le ha tocado empezar con las vueltas marías foqueando sobre cuchillas al Malacara en Astún. Bonito amanecer desde la cima y esquiada corta sobre nieve dura, cogiendo alguna palita algo inclinada.
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